Pasar de la llegada a una rutina estable
Después de la recepción comienza un periodo de observación y adaptación. Se revisan necesidades básicas, condiciones generales, convivencia, estado emocional y respuesta a la estructura del centro. También se explican horarios, responsabilidades y reglas que formarán parte de la vida residencial.
Importante:
Cuando se detectan signos que requieren atención médica o especializada, se valora la necesidad de referencia o seguimiento externo.
- Observación inicial y detección de necesidades inmediatas.
- Explicación de horarios, reglas y responsabilidades.
- Integración gradual a dormitorios, actividades y convivencia.
- Comunicación con la familia cuando sea necesario durante la adaptación.