Valoración de ingreso
Antecedentes de consumo, condición conductual y emocional, medicamentos, riesgo de autoagresión o agresión, contexto familiar y necesidades inmediatas.
Punto de partidaTrabajamos con programas residenciales para hombres y mujeres en sectores independientes dentro del centro. La duración se relaciona con antecedentes de consumo, estabilidad emocional, conducta, nivel de dependencia, riesgo para sí mismo o para terceros y necesidades particulares de la familia.
Selecciona una duración para ver su enfoque y saltar directamente al programa correspondiente. Estas duraciones son referencias de programa institucional; la recomendación final debe considerar valoración médica, psicológica, evolución y condiciones de seguridad.
Para desestabilización emocional, ansiedad, crisis, autoagresión o conductas de riesgo sin una dependencia activa consolidada, y para control preventivo ante riesgo de consumo.
Cada persona ingresa a un proceso ordenado de evaluación, estabilización, intervención y seguimiento. La intensidad de cada etapa se adapta a la condición particular.
Antecedentes de consumo, condición conductual y emocional, medicamentos, riesgo de autoagresión o agresión, contexto familiar y necesidades inmediatas.
Punto de partidaAntidoping y seguimiento de sustancias cuando corresponde, como apoyo al control del proceso y a la toma de decisiones internas.
MonitoreoEn casos de consumo de alcohol, cannabis/THC, estimulantes, anfetaminas, metanfetamina, benzodiazepinas, alucinógenos u otras sustancias, se establece una fase inicial de estabilización y desintoxicación.
Fase inicialSeguimiento médico de síntomas, signos de alarma y necesidades generales de salud; los cuadros que requieren hospitalización o manejo especializado se canalizan.
Atención médicaIntervención psicológica para ansiedad, depresión, crisis, impulsividad, agresividad, autoagresión y otras conductas que comprometan la seguridad o estabilidad.
PsicologíaDespués de la fase aguda, y sólo cuando un profesional médico lo indica, puede utilizarse medicación para ansiedad, sueño, crisis emocionales u otros síntomas clínicamente identificados.
Indicación profesionalTrabajo con la familia responsable para sostener acuerdos, límites, visitas, comunicación y condiciones de continuidad del tratamiento.
Red de apoyoParticipación en actividades espirituales y comunitarias que forman parte de la identidad y dinámica de la institución.
Propósito y comunidadSegún la evolución, el objetivo puede ser una reintegración progresiva o una estancia prolongada de resguardo cuando vivir sin supervisión continúa siendo inseguro.
Plan de continuidadLa institución puede atender a hombres y mujeres dentro del mismo centro, manteniendo sectores independientes para residencia, descanso y organización cotidiana. Esto permite conservar una misma metodología institucional sin perder control, privacidad y orden en la convivencia.
La familia puede solicitar una duración determinada, pero el programa debe entenderse como una referencia de permanencia. La evolución clínica, conductual y de seguridad puede hacer recomendable ajustar el tiempo.
Pensado para crisis emocionales, ansiedad, depresión, impulsividad, conductas de autoagresión, agresión hacia otras personas, descontrol conductual o situaciones que desestabilizan seriamente a la persona y a la familia. También puede utilizarse como intervención preventiva cuando existe un riesgo importante de iniciar o retomar el consumo.
Se suma al componente emocional y conductual una intervención dirigida al consumo: reconocimiento del problema, identificación de contextos de riesgo, control preventivo, educación sobre sustancias, reglas de abstinencia y seguimiento de señales de progresión.
Adecuado cuando el consumo deja de ser experimental y empieza a dominar rutinas, decisiones, relaciones y estabilidad emocional. Puede existir tolerancia, recaída, abandono de responsabilidades, irritabilidad o dificultad para mantenerse abstinente sin estructura.
Dirigido a casos con consumo de diferentes sustancias y deterioro más visible en conducta, relaciones y control de impulsos. Puede incluir agresión verbal o física, incumplimiento grave de límites o acciones ilícitas orientadas a conseguir dinero o sustancias.
Puede utilizarse cuando la persona mejora durante la primera parte del tratamiento, pero aún mantiene patrones de riesgo, inmadurez conductual, alta vulnerabilidad a recaída o dificultades para asumir responsabilidad de manera estable.
Indicado como referencia para trayectorias de consumo más largas, múltiples tratamientos previos, recaídas recurrentes o una estructura familiar seriamente afectada. El año permite observar etapas distintas de adaptación, estabilidad y preparación para la vida fuera del centro.
Se contempla para personas que ya se encuentran desintoxicadas, sin una fase aguda de consumo y con tratamiento de control estable cuando corresponde, pero cuyo deterioro funcional hace que la vida sin supervisión represente un riesgo persistente para su propia seguridad o para la convivencia familiar.
En los casos de dependencia de alcohol u otras sustancias, se considera una fase inicial de desintoxicación y estabilización de al menos 15 días cuando clínicamente procede. El tiempo real puede ser mayor o diferente dependiendo de la sustancia, cantidad, frecuencia, tiempo de consumo, condición médica, medicamentos concomitantes y respuesta individual.
Puede incluir alcohol, cannabis/THC, anfetaminas, metanfetamina, benzodiazepinas, alucinógenos y otras sustancias detectadas o declaradas.
Evaluación individualNo todos los síndromes de abstinencia tienen el mismo riesgo. Los casos con signos de alarma o necesidad de manejo hospitalario deben canalizarse a un servicio médico especializado.
Seguridad primeroDespués de la fase aguda, el médico puede indicar tratamiento farmacológico para síntomas como ansiedad, alteraciones del sueño o crisis emocionales cuando sea clínicamente adecuado.
Sólo con indicación médicaExisten personas cuyo consumo prolongado dejó un deterioro funcional persistente. Cuando ya están desintoxicadas, no presentan una crisis psiquiátrica aguda y únicamente requieren tratamiento de control y supervisión cotidiana, la familia puede valorar una residencia de larga duración.
Este esquema está pensado para situaciones en las que la libertad sin supervisión representa un riesgo permanente para la propia salud, la seguridad, el autocuidado o la convivencia familiar, aun cuando ya no exista consumo activo.
Los tiempos mostrados describen opciones institucionales de estancia. La abstinencia de alcohol o benzodiazepinas, entre otras sustancias, puede producir complicaciones graves en determinadas personas; si existe riesgo médico, convulsiones, delirium, pérdida de conciencia, intoxicación severa o una crisis psiquiátrica aguda, corresponde atención hospitalaria o especializada antes o durante el proceso residencial.
Comparte antecedentes generales y podemos orientarte sobre qué programa conviene valorar primero.
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