Programas residenciales · atención diferenciada

El tiempo de tratamiento se define por la condición, el riesgo y la evolución.

Trabajamos con programas residenciales para hombres y mujeres en sectores independientes dentro del centro. La duración se relaciona con antecedentes de consumo, estabilidad emocional, conducta, nivel de dependencia, riesgo para sí mismo o para terceros y necesidades particulares de la familia.

  Sector hombres   Sector mujeres   Intervención emocional   Desintoxicación y control   Seguimiento médico
Atención mixta Hombres y mujeres dentro de la misma institución, con alojamiento y convivencia residencial organizados por sectores independientes.
Intervención integral Consumo de sustancias, desregulación emocional, conducta de riesgo, ansiedad, crisis y necesidades de estabilización.
Duración individualizada Programas de 3, 4, 6, 8, 10, 12 y 18+ meses, sujetos a valoración y evolución del caso.
01 — Línea de tratamiento

Una línea de tiempo que cambia conforme aumenta la complejidad del caso.

Selecciona una duración para ver su enfoque y saltar directamente al programa correspondiente. Estas duraciones son referencias de programa institucional; la recomendación final debe considerar valoración médica, psicológica, evolución y condiciones de seguridad.

3 meses

Intervención conductual y emocional

Para desestabilización emocional, ansiedad, crisis, autoagresión o conductas de riesgo sin una dependencia activa consolidada, y para control preventivo ante riesgo de consumo.

02 — Procesos generales

Los programas cambian de duración; la estructura de atención mantiene una misma base.

Cada persona ingresa a un proceso ordenado de evaluación, estabilización, intervención y seguimiento. La intensidad de cada etapa se adapta a la condición particular.

Valoración de ingreso

Antecedentes de consumo, condición conductual y emocional, medicamentos, riesgo de autoagresión o agresión, contexto familiar y necesidades inmediatas.

Punto de partida

Control y detección

Antidoping y seguimiento de sustancias cuando corresponde, como apoyo al control del proceso y a la toma de decisiones internas.

Monitoreo

Desintoxicación y estabilización

En casos de consumo de alcohol, cannabis/THC, estimulantes, anfetaminas, metanfetamina, benzodiazepinas, alucinógenos u otras sustancias, se establece una fase inicial de estabilización y desintoxicación.

Fase inicial

Salud física

Seguimiento médico de síntomas, signos de alarma y necesidades generales de salud; los cuadros que requieren hospitalización o manejo especializado se canalizan.

Atención médica

Regulación emocional

Intervención psicológica para ansiedad, depresión, crisis, impulsividad, agresividad, autoagresión y otras conductas que comprometan la seguridad o estabilidad.

Psicología

Tratamiento farmacológico cuando procede

Después de la fase aguda, y sólo cuando un profesional médico lo indica, puede utilizarse medicación para ansiedad, sueño, crisis emocionales u otros síntomas clínicamente identificados.

Indicación profesional

Familia y límites

Trabajo con la familia responsable para sostener acuerdos, límites, visitas, comunicación y condiciones de continuidad del tratamiento.

Red de apoyo

Formación cristiana

Participación en actividades espirituales y comunitarias que forman parte de la identidad y dinámica de la institución.

Propósito y comunidad

Reintegración o permanencia

Según la evolución, el objetivo puede ser una reintegración progresiva o una estancia prolongada de resguardo cuando vivir sin supervisión continúa siendo inseguro.

Plan de continuidad
Atención mixta · sectores independientes

Tratamiento para hombres y mujeres, con separación residencial.

La institución puede atender a hombres y mujeres dentro del mismo centro, manteniendo sectores independientes para residencia, descanso y organización cotidiana. Esto permite conservar una misma metodología institucional sin perder control, privacidad y orden en la convivencia.

  • Sector residencial para hombres.
  • Sector residencial para mujeres.
  • Reglas y supervisión adaptadas a las necesidades de cada sector.
  • Misma orientación integral: física, emocional, conductual, familiar y espiritual.
03 — Programas específicos

Duraciones diferentes para niveles de complejidad diferentes.

La familia puede solicitar una duración determinada, pero el programa debe entenderse como una referencia de permanencia. La evolución clínica, conductual y de seguridad puede hacer recomendable ajustar el tiempo.

3meses
Intervención breve · emocional y conductual

Cuando el problema principal es la desestabilización y todavía no existe una dependencia activa consolidada.

Pensado para crisis emocionales, ansiedad, depresión, impulsividad, conductas de autoagresión, agresión hacia otras personas, descontrol conductual o situaciones que desestabilizan seriamente a la persona y a la familia. También puede utilizarse como intervención preventiva cuando existe un riesgo importante de iniciar o retomar el consumo.

Objetivo principalRecuperar estabilidad, establecer límites, identificar detonantes y construir un plan de continuidad fuera del centro.
ÉnfasisPsicología, regulación emocional, conducta, prevención de consumo y trabajo familiar.
4meses
Consumo temprano confirmado

Cuando ya existe un primer consumo confirmado y se necesita intervenir antes de que el patrón se consolide.

Se suma al componente emocional y conductual una intervención dirigida al consumo: reconocimiento del problema, identificación de contextos de riesgo, control preventivo, educación sobre sustancias, reglas de abstinencia y seguimiento de señales de progresión.

Perfil frecuentePrimeros consumos, consumo ocasional que empieza a repetirse o cambios conductuales asociados al inicio del consumo.
ObjetivoInterrumpir el patrón antes de que evolucione hacia una dependencia activa.
6meses
Dependencia activa inicial

Consumo confirmado continuo, deterioro emocional inicial y conducta de consumo dependiente.

Adecuado cuando el consumo deja de ser experimental y empieza a dominar rutinas, decisiones, relaciones y estabilidad emocional. Puede existir tolerancia, recaída, abandono de responsabilidades, irritabilidad o dificultad para mantenerse abstinente sin estructura.

ProcesoEstabilización, desintoxicación cuando corresponde, seguimiento médico, trabajo psicológico y reestructuración de hábitos.
MetaRomper continuidad de consumo y comenzar una etapa sostenida de abstinencia con cambios conductuales observables.
8meses
Multisustancia · mayor riesgo

Historial de múltiples sustancias, recaídas y conductas de violencia o alto riesgo asociadas al consumo.

Dirigido a casos con consumo de diferentes sustancias y deterioro más visible en conducta, relaciones y control de impulsos. Puede incluir agresión verbal o física, incumplimiento grave de límites o acciones ilícitas orientadas a conseguir dinero o sustancias.

EnfoqueContención, hábitos, responsabilidad, reparación de vínculos, prevención de recaídas y evaluación de riesgo.
SeguimientoMayor tiempo para observar conducta sin consumo y comprobar estabilidad fuera de la fase aguda.
10meses
Consolidación prolongada

Una etapa intermedia cuando ocho meses resultan insuficientes para consolidar cambios.

Puede utilizarse cuando la persona mejora durante la primera parte del tratamiento, pero aún mantiene patrones de riesgo, inmadurez conductual, alta vulnerabilidad a recaída o dificultades para asumir responsabilidad de manera estable.

FunciónDar tiempo adicional para transformar cambios iniciales en hábitos más consistentes.
TransiciónPreparar reintegración gradual con mayor observación de la conducta y respuesta a límites.
12meses
Dependencia crónica · múltiples recaídas

Cuando el consumo tiene una historia prolongada y ya existe deterioro familiar, social o funcional importante.

Indicado como referencia para trayectorias de consumo más largas, múltiples tratamientos previos, recaídas recurrentes o una estructura familiar seriamente afectada. El año permite observar etapas distintas de adaptación, estabilidad y preparación para la vida fuera del centro.

Trabajo prolongadoAbstinencia sostenida, conducta, responsabilidad, familia, espiritualidad y prevención de recaídas.
ObjetivoConstruir estabilidad suficiente para una reintegración con mejores condiciones de seguridad.
18+meses
Larga estancia · daño funcional persistente

Cuando existe deterioro mental o funcional relacionado con una historia de consumo continuo y se requiere supervisión prolongada.

Se contempla para personas que ya se encuentran desintoxicadas, sin una fase aguda de consumo y con tratamiento de control estable cuando corresponde, pero cuyo deterioro funcional hace que la vida sin supervisión represente un riesgo persistente para su propia seguridad o para la convivencia familiar.

PropósitoResguardo, rutina, supervisión, bienestar cotidiano y mantenimiento de estabilidad.
ImportanteNo sustituye atención psiquiátrica hospitalaria ni manejo de una enfermedad mental aguda que requiera un nivel especializado de atención.
04 — Desintoxicación

La fase inicial busca estabilizar antes de trabajar el resto del tratamiento.

En los casos de dependencia de alcohol u otras sustancias, se considera una fase inicial de desintoxicación y estabilización de al menos 15 días cuando clínicamente procede. El tiempo real puede ser mayor o diferente dependiendo de la sustancia, cantidad, frecuencia, tiempo de consumo, condición médica, medicamentos concomitantes y respuesta individual.

Alcohol y sustancias

Puede incluir alcohol, cannabis/THC, anfetaminas, metanfetamina, benzodiazepinas, alucinógenos y otras sustancias detectadas o declaradas.

Evaluación individual

Estabilización segura

No todos los síndromes de abstinencia tienen el mismo riesgo. Los casos con signos de alarma o necesidad de manejo hospitalario deben canalizarse a un servicio médico especializado.

Seguridad primero

Control posterior

Después de la fase aguda, el médico puede indicar tratamiento farmacológico para síntomas como ansiedad, alteraciones del sueño o crisis emocionales cuando sea clínicamente adecuado.

Sólo con indicación médica
Residencia prolongada / permanente

En algunos casos, el objetivo ya no es “terminar rápido”, sino mantener seguridad y bienestar.

Existen personas cuyo consumo prolongado dejó un deterioro funcional persistente. Cuando ya están desintoxicadas, no presentan una crisis psiquiátrica aguda y únicamente requieren tratamiento de control y supervisión cotidiana, la familia puede valorar una residencia de larga duración.

Este esquema está pensado para situaciones en las que la libertad sin supervisión representa un riesgo permanente para la propia salud, la seguridad, el autocuidado o la convivencia familiar, aun cuando ya no exista consumo activo.

La residencia prolongada debe revisarse periódicamente y nunca utilizarse como sustituto de hospitalización, tutela legal o atención psiquiátrica especializada cuando alguna de ellas sea necesaria.

La duración del programa no sustituye una valoración profesional.

Los tiempos mostrados describen opciones institucionales de estancia. La abstinencia de alcohol o benzodiazepinas, entre otras sustancias, puede producir complicaciones graves en determinadas personas; si existe riesgo médico, convulsiones, delirium, pérdida de conciencia, intoxicación severa o una crisis psiquiátrica aguda, corresponde atención hospitalaria o especializada antes o durante el proceso residencial.

¿No sabes qué duración corresponde al caso de tu familiar?

Comparte antecedentes generales y podemos orientarte sobre qué programa conviene valorar primero.

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