GCCDC
Desde 2006 · Formalización legal 2025

Guerreros con Corazón de Ciervos.

Nuestra historia comenzó como una obra ministerial de ayuda a personas en situación vulnerable y, con el paso de los años, se transformó en una organización formal dedicada al acompañamiento integral de personas y familias que enfrentan problemas relacionados con adicciones, conducta, salud emocional y reintegración.

18+Años de historia, servicio, fe y aprendizaje
01 — Nuestra promesa

No es un nombre.Es una promesa.

Para nosotros, un “guerrero con corazón de ciervo” representa a una persona capaz de enfrentar sus propias batallas con fortaleza, pero también con humildad, sensibilidad, servicio y disposición para reconstruir su vida.

02 — Antecedentes históricos

Una obra que creció antes de convertirse en institución.

La trayectoria de Guerreros con Corazón de Ciervos A.C. se origina en el trabajo ministerial de la pastora Silveria Barrios Granillo en Huauchinango, Puebla. Su labor incluyó misiones, acompañamiento espiritual, hospitales, centros de reclusión, personas en situación de calle y jóvenes afectados por adicciones.

2006
Inicio de la obra ministerial.

Comienza una etapa de servicio cristiano enfocada en personas vulnerables, entrega de Biblias, acompañamiento, oración, alimento y presencia constante con jóvenes que vivían situaciones de calle o consumo.

Primeros años
El salón “Las Flores”.

La necesidad de ofrecer un lugar seguro llevó a rentar un salón cercano a la vivienda de la fundadora. Las limitaciones económicas, la infraestructura precaria y el rechazo social hicieron necesario buscar una solución propia.

2016
El cambio provocado por el cristal.

La expansión del consumo de metanfetamina cambió la complejidad de los casos y llevó a más familias a buscar con urgencia opciones de internamiento y contención.

2018
Colaboración, formación y aprendizaje.

Se desarrollaron vínculos con otros ministerios y modelos de atención, incluyendo formación pastoral, retiros y capacitaciones que aportaron experiencia sobre estructura y alcance del servicio.

2021
Reorganización y continuidad.

Después de separaciones institucionales y periodos difíciles, la obra original continuó y se orientó hacia una operación más organizada, regularizada y profesional, conservando su identidad cristiana.

2025
Nace formalmente Guerreros con Corazón de Ciervos A.C.

En febrero de 2025 se formalizó legalmente la asociación, integrando en una estructura institucional la experiencia desarrollada durante casi dos décadas de servicio, construcción, aprendizaje, pérdidas, restauración y fe.

Hoy
Una institución en evolución constante.

El proyecto pasó de un refugio improvisado a instalaciones propias, procesos organizados y un modelo de acompañamiento integral con estructura, seguridad, participación familiar y principios cristianos.

03 — Misión

Restaurar con humanidad.

Brindar atención integral, profesional y espiritual a personas en proceso de rehabilitación por adicciones, ofreciendo un espacio cristiano seguro y humano donde puedan encontrar sanación, esperanza y restauración. Buscamos que cada persona recupere dignidad, propósito, responsabilidad y herramientas para reconstruir su relación consigo misma, su familia y su comunidad.

04 — Visión

Ser un faro de esperanza.

Consolidarnos como un centro de referencia en México por nuestro compromiso con la atención integral, el respeto a los derechos humanos y la formación de personas capaces de superar patrones destructivos con apoyo profesional, estructura, participación familiar y principios cristianos.

05 — Vida institucional

Lo que ocurre dentro del centro también forma parte del proceso.

Comunidad, familia, hermandad, trabajo, formación, fe, salud, disciplina y reintegración conviven dentro de una misma estructura. Ninguno de estos elementos funciona por separado: juntos construyen la vida cotidiana de la institución.

Comunidad

Vínculos que sostienen y enseñan a cuidar

Jesús enseñó a amar al prójimo como a uno mismo. Aquí esa palabra se vuelve gesto, presencia y cuidado. La comunidad nace cuando alguien se sienta junto a otro en un día difícil, cuando una familia vuelve a acercarse, cuando un compañero pregunta «¿estás bien?» antes de que el silencio se convierta en caída. Rehabilitarse también es volver a pertenecer, aprender a mirar alrededor y descubrir que cuidar a otro puede ser parte de aprender a cuidarse a uno mismo.

Comunidad interna entre residentes. Participación y orientación a familias. Consejos, acompañamiento y cuidado mutuo. Responsabilidad compartida ante conductas de riesgo.
Palabra
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
Marcos 12:31

Familia

El proceso continúa en casa

Cuando Jesús envía a un hombre de regreso a su casa para contar lo que Dios ha hecho con él, nos recuerda que toda transformación busca algún día volver a tocar la puerta de los nuestros. La familia también sana, aprende, se equivoca, perdona y vuelve a poner límites. Por eso el proceso no termina detrás de nuestros muros: continúa en las conversaciones pendientes, en los abrazos que regresan poco a poco y en una nueva manera de caminar juntos.

Orientación a responsables familiares. Visitas y convivencia bajo reglas institucionales. Prevención de recaídas desde el entorno. Preparación para reintegración y continuidad.
Palabra
“Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo.”
Marcos 5:19

Hermandad

Cuidarnos antes de que otro tenga que intervenir

«Amaos los unos a los otros como yo os he amado». Para nosotros, esa palabra se vuelve una forma de vivir la rehabilitación. Hermandad es notar cuando alguien se está apagando, acercarse antes de que caiga, aconsejar sin humillar y pedir ayuda cuando uno solo ya no puede. No se trata sólo de compartir un espacio, sino de aprender que la vida del otro también importa y que cuidarnos mutuamente puede cambiar el rumbo de una historia.

Cuidado mutuo entre compañeros. Consejería bajo supervisión. Aprender a pedir ayuda antes de una crisis. Responsabilidad por la seguridad común.
Palabra
“Que os améis unos a otros; como yo os he amado.”
Juan 13:34

Talleres

Aprender haciendo

Jesús habló del trabajo como algo vivo, constante, capaz de transformar. En los talleres, las manos vuelven a recordar que también pueden construir. La madera, el metal, la tinta o el concreto se convierten en otra manera de aprender paciencia, precisión y constancia. Entre carpintería, herrería, serigrafía y prefabricados, cada oficio puede convertirse en una pequeña prueba de algo más grande: todavía puedo aprender, todavía puedo crear, todavía puedo empezar de nuevo.

Carpintería. Herrería y trabajo con metal. Serigrafía y producción gráfica. Prefabricados relacionados con construcción.
Palabra
“Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.”
Juan 5:17

Formación

Conocimiento que puede convertirse en oportunidad

«Aprended de mí», dijo Jesús. Aprender también es volver a abrir una puerta que quizá llevaba años cerrada. La formación busca despertar curiosidad, disciplina y confianza: descubrir una habilidad, terminar un curso, recibir una constancia, imaginar un trabajo distinto. Cada conocimiento nuevo puede ser una semilla de futuro y una manera de recordar que la historia de una persona no termina en lo que hizo ayer.

Habilidades para la vida y el trabajo. Capacitación práctica y técnica. Cursos con constancia cuando estén disponibles. Participación de instructores externos.
Palabra
“Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.”
Mateo 11:29

Iglesia

Una iglesia propia y una comunidad de fe

La casa de Dios es casa de oración, pero también de encuentro. Nuestra iglesia es el lugar donde una canción puede romper un silencio, una palabra puede encontrar a alguien en el momento exacto y una oración puede convertirse en compañía. Aquí la fe no se queda en un discurso: se vive en comunidad, en la enseñanza, en el perdón, en la gratitud y en esa esperanza que vuelve a levantarse incluso después de muchas caídas.

Reuniones y enseñanza cristiana. Oración y acompañamiento espiritual. Estudios y formación bíblica. Participación de familias y comunidad.
Palabra
“Mi casa, casa de oración será llamada.”
Mateo 21:13

Misiones

La fe también se comparte fuera del centro

«Id por todo el mundo». Ese llamado nos recuerda que la fe no fue hecha para quedarse quieta. Pastores, apóstoles, misioneros, evangelistas y hermanos de otras iglesias llegan para compartir palabra, testimonio y esperanza; y nosotros también salimos para encontrarnos con otras comunidades, participar en retiros, congresos y reuniones. Cada encuentro abre una ventana distinta y nos recuerda que formamos parte de algo mucho más grande que nuestras propias paredes.

Pastores y ministros invitados. Misioneros, evangelistas y conferencistas. Eventos y actividades en otras iglesias. Retiros, congresos y encuentros cristianos.
Palabra
“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”
Marcos 16:15

Área médica

Seguimiento interno y referencia cuando se necesita otro nivel de atención

Jesús dijo que quienes están enfermos necesitan médico. Para nosotros, esa frase también habla de humildad: reconocer cuando el cuerpo necesita atención y cuando la fe debe caminar de la mano con el cuidado de la salud. El área médica acompaña, observa y orienta; ayuda a seguir tratamientos indicados y a reconocer cuándo es momento de buscar apoyo externo. Cuidar el cuerpo también es respetar la vida que estamos intentando reconstruir.

Médico interno o de seguimiento según operación vigente. Valoración y seguimiento general. Control de medicamentos prescritos cuando corresponde. Referencias externas a hospital, psiquiatría o especialidades.
Palabra
“Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.”
Mateo 9:12

Consultorio

Un espacio clínico dentro de la operación cotidiana

En los evangelios, Jesús nunca mira a la multitud sin ver también a la persona. Esa cercanía inspira nuestro consultorio. Es un espacio más silencioso, donde una pregunta, un signo vital o una conversación pueden revelar lo que afuera no se ve. Aquí se escucha, se revisa y se da seguimiento; y cuando algo requiere otro nivel de atención, también se reconoce con responsabilidad. A veces cuidar comienza simplemente prestando atención.

Valoración médica general. Seguimiento y registro clínico. Revisión de tratamientos indicados. Detección de necesidad de referencia externa.
Palabra
“Tu fe te ha salvado; ve en paz.”
Lucas 7:50

Disciplina

La estructura diaria también forma parte del proceso

Seguir a Cristo también significa aprender a decirle no a aquello que nos destruye. La disciplina, entonces, no es un castigo: es un entrenamiento para la libertad. Levantarse a una hora, cumplir una responsabilidad, cuidar el propio espacio, respetar una regla o terminar lo que se empieza parecen cosas pequeñas, pero juntas pueden reconstruir una vida que durante mucho tiempo perdió su ritmo. Día tras día, lo cotidiano vuelve a convertirse en terreno firme.

Horarios y responsabilidades. Orden, higiene y cuidado personal. Respeto a límites y reglas de convivencia. Participación progresiva en actividades.
Palabra
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo.”
Mateo 16:24

Reintegración

Preparar la salida también es parte del tratamiento

«Levántate… y vete a tu casa». Hay algo profundamente hermoso en esa imagen: levantarse y volver. La rehabilitación no busca mantener a una persona lejos de la vida, sino prepararla para regresar a ella de otra manera. Volver a la familia, al trabajo, a los estudios, a la iglesia y a la comunidad requiere nuevas decisiones y nuevas raíces. Reintegrarse es cruzar nuevamente la puerta, pero esta vez llevando herramientas, memoria, fe y una razón más clara para seguir adelante.

Preparación familiar y establecimiento de límites. Continuidad espiritual y comunitaria. Trabajo, capacitación y proyecto de vida. Prevención de recaídas y seguimiento posterior.
Palabra
“Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.”
Marcos 2:11
08 — Nuestra esencia · Guerreros con Corazón de Ciervos A.C.

Fe para servir. Disciplina para reconstruir.

Nuestra historia no comenzó con una razón social. Comenzó ayudando. La formalización llegó después. El propósito sigue siendo el mismo: acompañar personas y familias en uno de los momentos más difíciles de su vida.